Nuestro agave sigue un riguroso proceso de cuidado y cosecha que garantiza la más alta calidad desde la tierra hasta la destilería. A continuación, te presentamos cada etapa:
1. Preparación de la tierra
Antes de plantar, preparamos el terreno mediante limpieza, arado y surcado. Esta base es fundamental para el desarrollo saludable del agave.
2. Selección de hijuelos
Seleccionamos cuidadosamente los hijuelos de la planta madre. Estos son podados, desinfectados y transportados con cuidado para asegurar su viabilidad y pureza.
3. Plantación
Una vez que la tierra está lista, procedemos a la plantación de los hijuelos bajo condiciones controladas que favorecen su crecimiento óptimo.
4. Mantenimiento del cultivo
Durante un período de 6 a 7 años, realizamos un mantenimiento constante que incluye:
Fertilización adaptada al tipo de suelo y clima.
Conservación del suelo mediante drenes y otras técnicas.
Monitoreo y control de plagas para proteger cada planta.
Este cuidado continuo asegura que el agave alcance su madurez ideal.
5. Jima o cosecha
Cuando el agave está en su punto perfecto, realizamos la jima: cortamos raíces y pencas para extraer la piña o corazón, listo para su procesamiento en la destilería.